Restaurante Canario El Cordero, en las Chafiras (Tenerife)

 


Restaurante Canario El Cordero, en las Chafiras (Tenerife)

Se sitúa en el sur de Tenerife, en la zona de Las Chafiras, dentro del municipio de San Miguel de Abona. Carretera General TF‑28, Las Zocas. Está muy cerca de la autopista TF‑1, a unos minutos del polígono de Las Chafiras y de la zona comercial. Es fácil de localizar porque ocupa una finca grande, con aparcamiento amplio y la parrilla visible desde la entrada. Lugar en el que paré a comer de camino al aeropuerto, el Viernes 21 de Agosto 2026

El Restaurante El Cordero, no es solo un asador, es una pequeña ceremonia canaria alrededor del fuego. En cuanto cruzas la puerta, te envuelve ese aroma profundo a leña viva, a carne que chisporrotea despacio, como si el tiempo allí tuviera otro ritmo. Todo es amplio, rústico, generoso, techos altos, piedra, madera, mesas grandes pensadas para familias que llegan con hambre y salen con una sonrisa satisfecha.

El corazón del lugar es su parrilla monumental, visible, orgullosa, donde el cordero se asa con una paciencia antigua. No es un plato, es un ritual. La carne queda tierna, jugosa, con ese punto ahumado que solo se consigue cuando el fuego se respeta. A su lado, los clásicos canarios, conejo en salmorejo, costillas, papas arrugadas, mojos que despiertan el paladar, vinos de la tierra que acompañan sin robar protagonismo.

El ambiente es auténtico, sin artificios. Familias, grupos de amigos, turistas que descubren que la verdadera cocina canaria no siempre está en los folletos. Aquí se viene a comer bien, a compartir, a sentir ese espíritu isleño que mezcla sencillez y contundencia.


El Cordero es uno de esos sitios que no pretende ser nada más de lo que es, un templo del asado, un homenaje a la cocina tradicional, un lugar donde el fuego manda y la mesa celebra. Si buscas sabor, abundancia y verdad, este restaurante es exactamente eso. Está construido en medio de una finca agrícola, y la platanera es protagonista. 


No es decoración, es cultivo real. La ves nada más entrar, con sus hojas enormes moviéndose con el viento del sur, y ese verde intenso que contrasta con la piedra volcánica y el olor a parrilla. Caminar entre las plataneras, ver los racimos colgando, sentir ese ambiente de finca tradicional que te conecta con la tierra. Es una experiencia que prepara el paladar para lo que viene después, comida honesta, contundente, hecha con fuego y paciencia. La platanera no es un adorno exótico. Es un homenaje a uno de los cultivos más emblemáticos de Tenerife. Le da al lugar un aire auténtico, rural, casi de casa vieja de campo donde la vida gira alrededor de la tierra y la mesa.


En conclusión, El Cordero es mucho más que un restaurante del sur de Tenerife, es una finca viva, un asador monumental y un pequeño homenaje a la identidad agrícola de la isla. Su parrilla abierta, su ambiente rústico y su cocina canaria contundente se combinan con el encanto inesperado de sus plataneras, que envuelven la experiencia en un aire de autenticidad rural.

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